sábado, 6 de marzo de 2021

Analizamos la última actualización del culebrón del mecenazgo del juego de rol La isla de Vyrr

Este mes de marzo los responsables del mecenazgo del juego de rol La isla de Vyrr, ese mecenazgo que lleva 15 meses de retraso desde la fecha en que se comprometieron a entregarlo a sus mecenas, han escrito una actualización en la página del proyecto.

Pongámonos al día:

Hugo Reyes, un you tuber que se dedicaba a despotricar en su canal de vídeo contra las que él denominaba editoriales de garrafón, decide publicar un juego mediante una plataforma de mecenazgo.  Se une a Rolecat, una editorial que trabaja mediante crowdfunding y que tiene varios juegos en su haber que debería haber entregado a sus mecenas hace tiempo y que estos siguen esperando.

Hugo Reyes, este you tuber autor de La isla de Vyrr decide borrar sus redes sociales y canal de You tube para evitar que los responsables de Savage World sepan la cizaña que suele verter en sus programas.

En la última actualización en la página del mecenazgo podemos leer como la editorial asegura a sus mecenas que los negocios chinos de Hugo Reyes (es decir, sus negocios con los responsables de Savage World) no influirán para nada en el buen final de La isla de Vyrr.  No sería necesario sacar ese tema si no fuese por que se trata de Hugo Reyes y Rolecat.  Cuidado...

Lo primero que podemos observar es que las actualizaciones ya no las firma Hugo Reyes.  Desde la actualización número 28 es la editorial quien las firma.  No así las anteriores, que iban firmadas por el propio autor.  Esto puede ser debido a que hace pocos días Hugo Reyes grabó un vídeo anunciando a sus seguidores los motivos por los que borraba sus redes y canal de vídeo, alegando de paso que La isla de Vyrr es un proyecto de Rolecat y no suyo... ¿No os da la impresión de que alguien se está alejando de Rolecat? 

Desde el principio La isla de Vyrr fue vendida por Hugo Reyes, su autor.  En páginas especializadas en mecenazgos como Darkstone, en redes como Facebook o en grabaciones de You tube, Hugo Reyes siempre ha vendido La isla de Vyrr como su proyecto... Ahora ya no.  Ahora es un proyecto de Rolecat.  Es como si nos estuviese diciendo: yo soy el autor pero si el juego no sale a mi no me vengáis a decir nada que es tema editorial.

Y es que hay que quedar bien cuando se trabaja para terceros.  

Aquel que se jactaba de no cobrar por hablar de rol, ni aceptar regalos criticando duramente a quienes sí lo hacían, ahora borra toda la bazofia que ha creado a su alrededor como esperando que las cosas comiencen de cero y sus jefes no sepan como es realmente y la poca seriedad que ofrece.

Volviendo al tema y como decía, en la última actualización del juego, la editorial nos asegura que el proyecto sigue adelante.  Sinceramente, hay que ser muy inocente para no darse cuenta de que 15 meses de retraso en un proyecto como este no es normal.  Que un juego de rol, de rol sí, ese tipo de juegos en que un jugador puede echar por los suelos cualquier plan que el director tenga de antemano, lleve 15 meses testeándose es la excusa más burda que he escuchado en mi vida.  

Rolecat nos asegura que no pasa nada porque Hugo Reyes se dedique ahora a otras cosas.  Pero Rolecat no es consciente de la poca seguridad que dan como editorial.  También nos aseguraron que La isla de Vyrr estaría en manos de sus mecenas a finales de 2019.  También nos aseguraron que ofrecerían actualizaciones mensuales en la página del proyecto.  También nos aseguraron que otros proyectos suyos estarían hace tiempo en poder de sus mecenas...

¿Esta vez será de verdad o serán verdades como las que han prometido otras veces?

Mi opinión es que este tema es una vergüenza.  Un culebrón que a la mayoría de los mecenas parece darles igual... Porque Rolecat y Hugo Reyes se amparan en que tras unas supuestas votaciones los mecenas decidieron que el juego siguiese testeandose durante meses... Yo he podido leer en la página del proyecto a cuatro o cinco mecenas que no estaban nada contentos.  Es más, a uno de ellos le dijeron que si no estaba contento podía venderle su recompensa a otra persona.  Cuándo autor y editorial sacan pecho mostrando su actitud democrática al hacer encuestas imagino que no tendrán en cuenta a los mecenas que no están contentos con el devenir del juego.

En fin, que me temo que alguien se está desmarcando de SU proyecto para que no manche su imagen.  Y aún así, aunque el proyecto salga adelante, el hecho de haber mentido a sus mecenas de forma tan descarada debería pasar factura a Rolecat y a Hugo Reyes.